Una rosa roja

sábado, 5 de enero de 2008

 



Sentía tu ausencia y tu dolor y a pesar de todo el deseo me dominaba.
Vi una rosa rosa roja y la corté. Era bella como tú y su fragancia me recordó al perfume de tu piel. La tomé por el tallo y apreté, clavándose sus espinas en mi piel. El dolor se apoderó de mi, dolor que era el tuyo que tú me lo traspasabas fundiéndose deseo y amor al mismo tiempo.De mis ojos brotaron lágrimas que, al caer al suelo, se mezclaron con las gotas de sangre de mi mano.
Cuando te vea nos amaremos, llenaré nuestro lecho de rosas y, abrazado en tu regazo, lloraré como un niño.

9 comentarios:

Nikté dijo...

¿Por que has escrito algo tan triste?
¿Que te pasa mi niño?

Nikté dijo...

Seamoslo

Inocencia prohibida dijo...

El amor es como las rosas...bonito y con alguna espina a veces... pero aunque estas existan su belleza siempre lo acompaña

Un beso grande...

Inocencia Prohibida

Evinchi dijo...

Si es que cuando el amor arde, la pasión se enciende....

Besotes, y cálido año. ;)

belita dijo...

Aquella noche no importaba otra cosa. Eso tienen las pasiones, que cuando estallan, aunque sea efimero el momento nada más importa.

Besos.

Nikté dijo...

Vuelvo aqui, te segui cunado me diste un silvido.
Hermoso poema.

Ya sabes donde está mi casa.
Un beso

Nikté dijo...

¿cunado? jajaja
CUANDOOOOOOOOO

Anónimo dijo...

siempre queda la fragancia de una
rosa en las manos del portador....
sueños de luna.

Anónimo dijo...

Bello..la rosa es pétalos suaves y aterciopelados..pero también espinas..
Como el amor...
No lo cortes..
deja que la rosa crezca en el rosál que le pertenece.
trasplántala a tu rosál..
no llores
Leni