Saeta

jueves, 20 de noviembre de 2008

 



Cuando veo tus pupilas clavadas en las mías
Siento que una saeta me traviesa el alma
Y que un haz de fuego intenso de energía
Me quema por dentro cual ardiente llama

Dulce flecha de amor que me desgarra
Mi carne palpitante y entregada.
A ti diosa de mi vida yo me ofrezco
Porque hiciste de mi cuerpo tu morada

Volverá a crecer la hierba junto al río
Los vientos traerán la lluvia helada
Y tu cuerpo abrazado en torno al mío
Dará calor y amor, mi dulce amada

4 comentarios:

Penélope dijo...

Esa flechita tan agradable....que no quieres sacar jamás de tu cuerpo...
Y a veces se cae sola.
Y te deja helado de nuevo.
:(


Un besito


P

Sherezade dijo...

Preciosa,como todas ,tu entrada.
¿Es real lo que sientes o solo una quimera?
Si es cierto¿ella lo sabe?¿Se lo has dicho?
Yo no dudaría ni un solo instante
en decírselo.
Hermosa flecha de amor que traspasa el alma.
Besos.
Sherezade.

Anónimo dijo...

Hermoso canto de amor, me gustaría escribir algo que respondiera a tu poema, me gusta hacerlo, pero me temo que hoy no es mi día. De todas formas me ha dejado sensaciones hermosas por dentro, espero que tu amada sienta esta llamada y corra a tu encuentro. Sigue escribiendo bonito, que yo te leeré… besos

Anónimo dijo...

Si ese efecto te produce su mirada.
¿Que no hará el roce de sus labios?
Una llama.La de entro que puede con cualquier viento helado.
Estas enamorado...
Pero mucho.
Déjate abrtasar.
Beso
Yo